Biografía Humberto Fierro (Generación decapitada)

  Humberto Fierro 


Biografía

Humberto Fierro nació en 1890 en Quito, producto de la alianza de Enrique Fierro Rosero, de origen colombiano, y de Amalia Jarrín Zapata, oriunda de Ecuador. Fue el tercero de una numerosa familia de diez hijos.

La familia Fierro-Jarrín tenía una acomodada posición en la aristocracia ecuatoriana debido a que el padre era un hacendado de Miraflores y se dedicaba a la ganadería y a la compra de otras tierras.

Ya establecidos en Quito, los hermanos de Humberto gozaron de una cómoda posición en la que podían darse el lujo de pasar temporadas en Europa, mientras que el joven prefería resguardarse en las propiedades campestres de Miraflores en vez de hacer vida en la capital, pues allí podría dedicarse en silencio a su verdadera obsesión: la lectura.

Bien sea en su casa en el campo o en la capital, el adolescente Fierro podía pasar hasta seis meses completamente ensimismado en la lectura y en la escritura, olvidándose hasta de su propia apariencia. Allí, frenéticamente podría componer versos y prosas que luego resultaban completamente destruidos.

El amor de Soledad

A muy temprana edad se encontró con la que fue la mujer de su vida por una pequeña calle de la capital ecuatoriana. A ella se rindió completamente, incluso contrariando la voluntad de su madre.

Fue así como se casó con Soledad Paz en 1913. El matrimonio le costó su fortuna y poco después perdieron también el sustento de la familia de su esposa, por lo que la joven pareja quedó en una precaria situación económica.

En 1914 nació su primer hijo, quien falleció el mismo día de su nacimiento. En 1917 nació Aída, la hija de la pareja.

Los ingresos del poeta eran bastante escasos y se dedicaba a ser escribiente de una oficina ministerial. Cedió a la presión materna y a la añoranza de su vida en Miraflores, por lo que dejó a su familia y volvió a su terruño en Miraflores, donde todavía vivían sus hermanas.

De espíritu solitario y retraído

Desde muy joven, Fierro disfrutaba de aislarse para dedicarse a leer; así, los únicos compañeros de su cotidianidad eran sus libros, entre los que estaban los franceses, textos de corte científico y también de gusto oriental.

De esta forma cultivó su gusto por la música y la pintura, e incluso se conocen de él algunas ilustraciones. Su conocimiento del francés lo impulsó a profundizar en la poesía modernista francesa y a tomar de allí muchas de sus influencias.

En cuanto a su carácter, también estaba marcado por este signo de la soledad. Era retraído, melancólico, solitario y poco conversador, aunque a veces sorprendía a todos con su sarcasmo.

Era de trato distante, lo que encajaba a la perfección con su origen aristocrático y causaba ciertos comentarios negativos sobre su persona.

Si bien provenía de una familia adinerada, a diferencia de sus hermanos y sus compañeros “decapitados” jamás viajó a Europa, solo a través de su imaginación conoció lugares exóticos e históricos para plasmarlos en sus versos.

La fatalidad en una caída

El sino de los poetas decapitados también arropó a Humberto Fierro, aunque un poco más tarde que a sus compañeros. Fue el último de los personajes de la generación decapitada.

Si bien se había alejado de los excesos de la vida bohemia al refugiarse en la casa materna en sus tierras de Miraflores, las causas de su muerte no están muy claras.

Humberto Fierro falleció en Quito, el 23 de agosto de 1929. Se desconoce la causa real de su muerte. Hay una hipótesis que afirma que se cayó bruscamente dando un paseo por el monte, la otra, que se suicidó.

Obras

En 1916 el poeta fue presentado por la revista Renacimiento en un trabajo titulado “Un poeta selecto. Fragmentos de un estudio sobre Humberto Fierro”, en el que se dieron a conocer sus aciertos como poeta. De la pluma de Medardo Ángel Silva, se presentó a Fierro como un maestro entre sus contemporáneos, resaltando la influencia de Baudelaire y Poe.

Esta publicación sirvió de ventana para Fierro, especialmente por venir de la mirada de otro poeta de la época.

Seguidamente, Fierro comenzó a tener apariciones en revistas locales, entre las que destacan Caricatura, Arte Nuevo, Frivolidades y Letras. Destacando su predilección por la naturaleza y el tiempo, fue tomando fuerza entre los lectores ecuatorianos, quienes hallaron en él un escape a la poesía tradicional.

El mismo Medardo Ángel Silva difundió la poesía de Fierro en círculos literarios internacionales; de ahí que haya sido reconocido inmediatamente en Venezuela, Colombia y otros países de Latinoamérica.

• El Laúd en el Valle

Libro publicado en 1919.

• La Velada Palatina

Libro publicado 20 años después de su muerte, en 1949.

Poema "Tu cabellera"

Poemas

• A Clori
• Hojas Secas
• Los Niños
• Romance de Cacería
• Tu Cabellera





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